Necesidad vs Creatividad

Con los recientes avances de la tecnología, hemos comenzado a entender mejor las necesidades de nuestros semejantes. Por ejemplo, los maestros cerrajeros entendieron que debían integrar la tecnología a sus magníficas creaciones para brindar niveles de seguridad mayores conforme la población aumentaba, y por ende los índices de delincuencia.

En el mundo culinario también han ocurrido fenómenos similares. Por ejemplo, con el pasar de los años los cocineros del mundo se dieron cuenta que cultivar sus propios ingredientes le aportarían un mejor sabor a sus platillos; pues podrían controlar el proceso desde la semilla hasta la mesa, con lo cual ha dado el nacimiento de múltiples restaurantes donde puedes ver los ingredientes que cocinan en vivo en forma de, quizá, paredes comestibles. Algunos incorporan plantas frutales en las paredes, y los clientes pueden tomarlas y comerlas mientras esperan sus platillos.

Siempre existen nuevas tendencias, pero también se refuerzan las tradiciones.

Tradición vs Innovación

En el mundo de las artes, la innovación siempre es bien recibida; pero son más las ocasiones en las que es duramente criticada por romper los paradigmas de los estilos predominantes.

En la cocina no es la excepción; cuando una combinación de sabores no sale bien del todo las críticas son bastante destructivas y despiadadas, disfrazadas con palabras rimbombantes y llenas de tecnicismos que podrían confundir a muchos. No obstante, todas estas críticas siempre están bien sustentadas, no solo por la reputación y la experiencia de estos profesionales de la degustación, sino también de la experiencia de estos al momento de preparar los alimentos.

Muchos puristas se mantienen firmes en que algunas recetas clásicas deben permanecer inalterables; por ejemplo, en Italia podrían considerar un sacrilegio la preparación de otras personas de la típica salsa carbonara al verla hecha con chuletas ahumadas de cerdo en vez de guanciale (en su defecto, panceta o tocineta). Por otra parte, también podría considerar una aberración el hecho de preparar algún pesto (o similar) con otra cosa que no sea albahaca.

Las nuevas tendencias culinarias cada vez están dando más de qué hablar. Hasta hace poco había una marcada tendencia de usar el café en los platillos, y antes de eso era la incorporación de flores comestibles; en la actualidad se trata de la incorporación de sabores explosivos; nos referimos al picante en sus distintas variedades. A sabiendas que el picante no es un sabor sino una sensación, podemos brindar experiencias diferentes al incluirlo en preparaciones que usualmente no lo llevan. Por ejemplo, se han visto cocineros experimentando el hecho de incorporar el picor en helados; pues viendo que funciona muy bien con el cacao al crear barras de chocolate picante, pues puede resultar un giro bastante impresionante.

¿Qué nuevas tendencias podremos encontrar próximamente? No lo sabemos aún, sin embargo podemos tener la certeza que con los importantes cambios que han ocurrido en materia de importación, los cocineros tienen un abanico más extenso de ingredientes con los que pueden experimentar e innovar para romper con los paradigmas del tradicionalismo.